Clásico
Elegancia atemporal con tipografía serif y tonos suaves
Tu página web de boda
Cada plantilla trae 4 paletas de color para probar y se personaliza por completo: colores, tipografía y contenido. Mira abajo cómo se ve cada una en el móvil, que es donde la abrirán tus invitados.
Filtra por estilo, prueba las paletas de cada una tocando los colores y elige la que más se parezca a tu boda. Todas se pueden personalizar después: esto es solo el punto de partida.
Elegancia atemporal con tipografía serif y tonos suaves
Romántico y natural con verdes y florales
Minimalista y contemporáneo con líneas limpias
Suave y delicado con rosas y tonos pastel
Tipografía limpia y mucho espacio en blanco
Tonos tierra, acuarelas y vegetación natural
Serif dorado sobre fondo oscuro, estilo lujo
Estilo campo con tonos madera y kraft
Tipografía serif, dorados y tonos profundos. Van bien con bodas de salón, fincas con solera o celebraciones de noche. Clásico y Elegante juegan con serif atemporal; Art Déco añade geometría años 20; Invernal se apoya en burdeos y dorado para bodas fuera de temporada de verano.
Verdes, tierras y texturas orgánicas para bodas al aire libre. Jardín y Boho son las más florales y desenfadadas; Rústico lleva a tonos madera y kraft, pensado para bodas de campo; Mediterráneo suma azulejo y brisa marina para celebraciones junto al mar o entre olivos.
Pasteles, caligrafía suave y mucho espacio para las fotos de la pareja. Romántico y Floral trabajan con acuarelas y tonos rosados; Playero cambia a azules y arena para bodas de costa; Fotografía deja todo el peso a imágenes grandes, ideal si tienes una buena sesión de pareja.
Líneas limpias y tipografía sans-serif. Minimalista y Moderno apuestan por el espacio en blanco y el contraste; Fiesta sube el volumen con colores vivos para celebraciones informales; Bilingüe está pensada para mostrar toda la información en dos idiomas sin que se vea recargada.
Elegir una plantilla es el punto de partida, no una decisión cerrada. Cada una define 5 colores (principal, secundario, acento, fondo y texto), la fuente de los títulos y la del texto, y el formato de la portada. Puedes quedarte con alguna de las 4 paletas curadas de cada estilo —la original y 3 alternativas, las mismas que puedes probar en cada tarjeta de arriba— o entrar al editor y tocar cualquiera de esos colores y fuentes a mano.
La portada tiene tres formatos: a pantalla completa con tu foto de fondo, dividida con la foto a un lado, o minimalista, solo con texto, para cuando todavía no tienes una foto de pareja que te convenza. Todo esto se cambia después de crear la boda, tantas veces como quieras, sin tocar código.
Y si más adelante te cansas del estilo elegido —o simplemente cambia el criterio— puedes cambiar de plantilla entera desde el editor, incluso con la web ya publicada. Tus invitados, las confirmaciones de asistencia, las fotos del álbum y los mensajes del libro de firmas no se ven afectados: solo cambia el diseño.
Filtra por estilo y prueba las paletas de color directamente en la galería de arriba.
Añade tu historia, colores, fotos y toda la información desde el editor visual.
Envía el link a tus invitados. Todo lo que necesitan está ahí.
En lugar de repetir los detalles por grupos de WhatsApp o enviar PDFs sueltos, tu web reúne en un solo link la confirmación de asistencia, el álbum de fotos colaborativo, el libro de firmas digital, el horario, el dress code y la información de alojamiento. Cuando algo cambia —una hora, una dirección— lo actualizas una vez y todos lo ven al abrir el enlace. Con el plan Deluxe puedes conectar incluso tu propio dominio. Una web que sigue siendo tuya antes, durante y después del gran día.
El orden importa más que la cantidad, porque casi todo el mundo la abre de pie, en el móvil y con prisa. Arriba, lo que se consulta cien veces: fecha, hora de la ceremonia y dirección con enlace al mapa. Justo debajo, la confirmación de asistencia, que es la acción que quieres que hagan antes de irse de la página. Después, los detalles prácticos que siempre acaban llegando por WhatsApp: cómo llegar, dónde aparcar, si hay autobús y a qué hora sale, hoteles cerca, dress code, si los niños están invitados. Tu historia, las fotos y el resto va al final: se lee con calma, pero nadie entra a la web por eso. Un aviso poco intuitivo: cuantas más secciones activas, peor funciona. Una web con cuatro apartados bien resueltos responde mejor que una con doce que obligan a hacer scroll para encontrar la hora. Empieza por el mínimo y añade solo cuando eches algo en falta.
Crearla y publicarla no cuesta nada: eliges plantilla, la personalizas, la compartes y tus invitados confirman sin que hayas pagado. La versión gratuita lleva la marca «Creada con bodas.com» en el pie. Si quieres quitarla o necesitas más margen, los planes son de suscripción anual: Esencial, 24 € al año, hasta 100 invitados, 500 fotos y sin marca de bodas.com; Premium, 39 €, hasta 300 invitados, fotos sin límite, comentarios, reacciones y seating planner; Deluxe, 59 €, sin límites y con tu propio dominio. Los tres llevan 30 días de garantía de devolución y se cancelan en un clic. Si entras desde México, Colombia, Argentina, Chile o Perú el precio se muestra en tu moneda. Merece la pena compararlo con lo que sustituye: unas invitaciones de papel para 100 invitados rara vez bajan de 200-300 € entre diseño, impresión y envío, y no se pueden corregir cuando cambia una hora.
Lo razonable es compartirla cuando fecha y lugar están cerrados, entre tres y seis meses antes. Si aún faltan detalles no hace falta esperar: manda antes un save the date para que reserven el día y completa la web después, porque el enlace no cambia nunca. Eso resuelve el problema clásico del papel, que es que cualquier cambio posterior obliga a avisar uno por uno. Queda la parte que casi nadie menciona: siempre hay invitados que no van a abrir un link. Abuelos, tíos sin WhatsApp, gente que sencillamente no confirma por internet. Para ellos puedes descargar la invitación en PDF con un código QR que lleva a la misma web, imprimirla y entregarla en mano — y confirmar tú su asistencia desde el panel, que se suma a la misma lista. Contar con que ese grupo existe y resolverlo desde el principio evita el desajuste de última hora entre lo que dice la web y lo que dice tu madre.
No siempre hace falta. Si la boda es de menos de treinta invitados y se conocen todos entre ellos, un grupo de WhatsApp y una llamada resuelven lo mismo con menos trabajo: la web empieza a rentar cuando hay suficientes invitados como para que perseguir confirmaciones se convierta en una tarea. Si la boda es en menos de un mes, tampoco: no da tiempo a que la gente la use y es más rápido llamar. Y si tus invitados son mayoritariamente mayores y poco digitales, la web sirve para tenerlo todo ordenado, pero vas a seguir necesitando papel y teléfono, así que cuenta con ese doble trabajo antes de decidir. Donde la diferencia es clara es en el caso contrario: más de cincuenta invitados, gente repartida en varias ciudades o países, y detalles que van a cambiar entre hoy y el día de la boda.
La mayoría de webs de boda dejan de tener sentido al día siguiente, y ahí está la parte que casi nadie aprovecha. El día de la celebración tus invitados escanean un QR y suben sus fotos al álbum: las mismas que, si no, se quedan repartidas en doce móviles y nunca te llegan porque prometen mandarlas y se olvidan. En el libro de firmas quedan sus mensajes con nombre, que puedes exportar a PDF para imprimirlos o guardarlos. Mientras mantengas el plan, todo eso sigue publicado en el mismo enlace que ya compartiste. Dicho de otro modo: la invitación es la excusa para crear la web; el motivo para conservarla es lo que tus invitados dejan dentro.
Plan anual sencillo, sin permanencia y con garantía de devolución de 30 días. Tu web de boda activa antes, durante y después de la celebración.
Ver planes y precios →No. Elige una plantilla, personaliza colores y contenido, y tu web está lista en minutos. Todo se hace desde un panel visual sin tocar código.
Sí, en cualquier momento desde el editor, sin límite de veces. Cambiar de plantilla solo cambia el diseño: tus invitados, confirmaciones, fotos y mensajes del libro de firmas siguen exactamente igual.
Sí, con el plan Deluxe puedes conectar tu propio dominio (ej: labodadeana.com). Con otros planes tu web estará en bodas.com/tu-nombre.
Fecha y lugar de la celebración, mapa con ubicación, horario, RSVP, álbum de fotos, libro de firmas, información de alojamiento, dress code y todo lo que necesites.
Sí. Todas las plantillas son responsive y están pensadas primero para el móvil, que es donde más del 80% de tus invitados la van a abrir. La galería de arriba muestra cada plantilla tal cual se ve en el teléfono.
Sí. Crear la web y publicarla es gratis: eliges plantilla, la personalizas y la compartes con tus invitados sin pagar nada. La versión gratuita muestra una pequeña firma «Creada con bodas.com» en el pie. Los planes, desde 24 €/año, amplían límites y a partir de Premium quitan esa firma.
Lo habitual es compartirla entre 3 y 6 meses antes de la boda, cuando ya tienes fecha y lugar cerrados. Si aún te faltan detalles, puedes enviar antes un save the date digital para que reserven el día e ir completando la web después: el enlace es siempre el mismo.
No. Abren el enlace desde el navegador del móvil y ya está. Para confirmar su asistencia buscan su nombre en la lista y responden en unos segundos, sin crear cuentas ni recordar códigos. Para subir fotos al álbum solo tienen que escanear el QR.
Sigue activa mientras mantengas el plan. Después del enlace la web se convierte en el sitio donde están las fotos que subieron tus invitados y los mensajes del libro de firmas, que puedes exportar a PDF. Es la parte que más se visita justo los días siguientes a la celebración.
Un solo pago al año desde 24 € · Garantía de devolución de 30 días
Sin permanencia. Sin sorpresas.
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